APRENDIZAJE (PERSPECTIVA DEL ESTUDIANTE)
En el vídeo se hace una comparación entre dos tipos de estudiantes, un tipo corresponde con la alumna Susana y el otro con Roberto. Los dos son estudiante de informática en la Universidad pero tiene bastantes diferencias entre ellos.
A Susana le apasiona aprender y reflexionar sobre las posibilidades, implicaciones, aplicaciones y consecuencias de lo que esta aprendiendo, pero por el contrario, a Roberto, no le apasiona aprender ni aprender porque su meta es conseguir un cartón, aprobar exámenes, obtener un titulo y conseguir un trabajo decente. Susana hace uso de procesos cognitivos en cambio Roberto utiliza un aprendizaje superficial utilizando cualquier atajo para alcanzar su meta con el mínimo esfuerzo. En cuanto a su actitud en clase, Susana está atenta y parece interesarle, y Roberto está aburrido y deseando que llegue el descanso.
ENSEÑANZA (PERSPECTIVA DEL MAESTRO)
Podríamos ponerles etiquetas y decir que Susana es una buena estudiante y Roberto un mal estudiante. En el libro "Tres niveles de pensamiento frente a la enseñanza" de John Biggs se hace una división del maestro en tres niveles distintos:
- Nivel 1: el maestro se ocupa de lo que los estudiantes son.
- Nivel 2: mantiene el foco en el maestro, en uno mismo, intentando mejorar sus clases.
- Nivel 3: se ocupa en particular de lo que el estudiante hace antes, durante y después de enseñar, se ocupa del producto.
ENTENDIMIENTO (PERSPECTIVA DEL CONOCIMIENTO)
La idea vieja y abandonada era que el conocimiento es trasmitido desde el maestro hacia un estudiante pasivo. Los humanos no aprendemos por transmisión, lo hacemos por construcción activa del conocimiento. El profesor John Biggs posee la teoría llamada "La Taxonomía SOLO", la cual distingue cinco niveles en relación a los procesos cognitivos requeridos para obtener resultados en el aprendizaje.
LA SOLUCIÓN (ALINEAMIENTO CONSTRUCTIVO)
Hay que elegir actividades de enseñanza/aprendizaje apropiadas.
- Curso desalineado: la intención del maestro es que los alumnos adquieran una serie de competencias, pero el examen pide otras diferentes por lo que la intención del alumno es aprender las competencias para la evaluación del examen, por lo que alumno y profesor tienen intenciones totalmente distintas. Roberto es un ejemplo de alumno que solo se fija en la evaluación del examen.
- Curso alineado: las intenciones del maestro y del examen son las mismas, por lo que Roberto terminará aprendiendo lo que el maestro se proponga.
Comentario personal:
En mi opinión, la gran mayoría de estudiantes somos Roberto, porque solo buscamos el aprobado, sacarnos una carrera y ponernos a trabajar lo antes posible para tener un sueldo y ya vivir así el resto de nuestra vida, todo esto por la vía más fácil y con el mínimo esfuerzo. Pero no creo que esto sea solo culpa de nosotros, y no me gustaría echar las culpas a nadie, pero por lo menos en mi experiencia, lo que siempre se ha valorado y lo que se sigue valorando es aprobar un examen, el profesor sólo se a fijado en eso, en una nota de un examen que no refleja si yo he aprendido o no la lección, solo que se memorizar muy bien días antes de la prueba.
Pienso que esto debería de terminar y valorar más si el alumno ha adquirido los conocimientos que el profesor intenta enseñar y que esos mismo se reflejen en el examen para así saber verdaderamente ha aprendido esas competencias. Los exámenes tendrían que ser una serie de ejercicios donde el alumno haga uso de unos procesos cognitivos, así verdaderamente se puede evaluar el aprendizaje del mismo, y no como son los exámenes que tenemos hoy en día, preguntas largas e interminables que cualquiera que pueda memorizar un texto puede salir adelante y aprobar.
Creo que este cambio es en beneficio de todos, porque teniendo una construcción activa del conocimiento, nuestra aportación al mundo laboral será mayor, y no solo eso, sino para uno mismo, el enriquecimiento que esto supone para la vida. Esto obligará a que todos tengan que esforzarse más para superarse unos a otros, pudiendo conseguir mentes con un gran potencial.
En conclusión, el sistema educativo de ahora tiene que dar un giro de 180º y olvidarse de esos exámenes que no tiene que ver nada con las intenciones del maestro y que califican conocimientos sin más, y no aptitudes del alumno.
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